Queridos/as compañeros/as y amigos/as:
Permitidme felicitaros a todos, y participar de la felicitación, por la constitución, por fin, de la Confederación Iberoamericana de Contracepción (CIC).
Cuando, hace cuatro años, en el seno de la Sociedad Española de Contracepción, surgió el germen de una idea de colaboración estrecha, más allá de la coyuntural, con los países de Iberoamérica en temas de salud sexual y reproductiva y , en concreto, en materia de anticoncepción, parecía muy difícil llegar al punto en que nos encontramos.
La realidad sexual y anticonceptiva de los países iberoaméricanos y de España y Portugal presenta grandes diferencias y graves deficiencias en muchas ocasiones, que impiden un correcto desenvolvimiento en libertad y en salud de las mujeres y los hombres, a un lado y otro del Atlántico. Intentar colaborar a disminuir estas diferencias y a mejorar estos aspectos de la salud y la libertad de las personas, es una noble misión que bien merece nuestro esfuerzo.
El momento es tan gozoso como comprometido. El trabajo a desarrollar es enorme y sólo nuestras ganas y nuestro entusiasmo harán que la CIC se llene de contenido, realice labores importantes y sea respetado en el ámbito científico y socio-político de los países en los que desarrolle su acción.
Nuestra voluntad es integradora de todas las que sean afines a nuestros objetivos, por lo que la labor de difusión es la primera de las necesarias a desarrollar, así como la de buscar la financiación necesaria para el desarrollo de nuestros fines.
Os animo a trabajar denodadamente por nuestra organización, lo cuál es, ni más ni menos, que seguir trabajando por aquello a lo que, cada uno/una en su ámbito, hemos dedicado buena parte de nuestras vidas. Ahora con un horizonte más amplio, plural y generoso.
Con nuestro sincero afecto,
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| Mª Ángeles Gómez |
| Presidenta |

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